Entrevista con Humberto Mancilla: Audiovisual y los derechos humanos

imagem de Humberto Mancilla

Humberto Mancilla es el director del Centro de Gestion Cultural Pukañawi (ojo rojo en quechua) que organiza desde el año 2005 en la ciudad de Sucre el Festival Internacional de Cine de los Derechos Humanos "Bolivia, El Septimo Ojo es Tuyo" . Ha producido muchos documentales sobre el movimiento indígena en Bolivia y es un ejemplo de activismo cultural para garantizar los derechos culturales, parte fundamental de los derechos humanos.

En esta entrevista concedida a Romina Bianchini, Mancilla nos cuenta como ha creado este movimiento en Bolivia, donde “La escasa producción de años y de destrucción del aparato productivo os impidió en los hechos desarrollar industrias culturales” Humberto es uno de los cinco miembros fundadores de la Red Audiovisual Iberoamericana (RAIA) y destaca en este vídeo algunos de los efectos de la industria audiovisual en las culturas locales.

http://ctrl-v.net/o-audiovisual-e-os-direitos-humanos/

¿Cual fue el origen del proyecto?

El origen, origen de Pukañawi (ojo rojo en quechua) son las comunidades del Norte Potosi cuando filmábamos los festivales de música y danza en honor a Tomas Katari, allá ` por 1992. Con una cámara de video VHS comenzamos a filmar como artesanos del lugar las decisiones del sindicato campesino que decidían emanciparse ante la celebración de los 500 años de conquista. De toda la marcha salió el documental El Año 501 de 60 minutos el año 1993. Pienso y ahora estoy seguro que ese es el origen del proyecto del Centro de Gestión Cultural para el Cine de los Derechos Humanos Pukañawi, que dio pasos para acompañar sentimientos enormes de comunidad andina aymara quechua y guarani: antes, mucho antes la radio a través de Acción Cultural Loyola (Aclo), una radio campesina a cargo de los jesuitas nos dio la oportunidad de transmitir por sus ondas durante 4 años para felicitar y poder leer la historia de los movimientos indígenas de 1780.

¿Porque se decidieron a llevarlo adelante?

La necesidad de cine es muy importante. Mucha cultura se desarrolla por medio del cine y Bolivia no tenia oportunidad de este medio artístico e industrial. La escasa producción de años y de destrucción del aparato productivo impidió en los hechos desarrollar industrias culturales. Simplemente nos dedicábamos a consumir cine de afuera, especialmente norteamericano, lo que nos impedía en los hechos liberarnos. Cine, cine claro que hay en Bolivia. Pero su escala no es industrial, tiene buena factura pero en número es reducido para competir o llenar la pantalla de programación. En este caso el proyecto se anima después de varios años de producir nuestras películas y de encargarnos nosotros de difundirlas: no había atención en las salas para nuestras películas, el espacio audiovisual esta simplemente lleno y nuestra imagen no tenía su atención. Aquí es cuando se decido llevar adelante el proyecto, es decir gestionar un espacio propio y buscar las condiciones para crear infraestructura. Hoy el proyecto se llama Festival Internacional de Cine de Derechos Humanos " Bolivia El Séptimo Ojo es Tuyo" (FESTIMO) y la infraestructura como resultado es la futura Cinética en la ciudad de Sucre, donde cada año se realiza el FESTIMO

¿Hace cuanto tiempo que lo vienen desarrollando?

Como praxis desde 1990 y como proyecto de gestión desde el año 2004 cuando firmamos convenios con el Instituto DerHumAlc de Argentina que organiza el Festival de Cine de Derechos Humanos.

¿Cual fue o es la mayor dificultad que vivió/ vive el proyecto?

No puedes gestionar la cultura sin presupuesto y aquí el cuello fueron los recursos. Esto con los años y con la experiencia supimos negociar y hacer entender al Estado y a la cooperación internacional que hacer un festival es un laboratorio para el encuentro para las ideas y para romper ciertas i muchas ataduras. No se si a estas alturas lo logramos, pero la ciudad de Sucre ha terminado siendo una de las ciudades mas conservadoras y hacer en su corazón un festival de derechos humanos nos ha dado muchas salas llenas con películas dedicadas a los derechos de los pueblos indígenas como Tentayape, que son de Chuquisaca, la región de donde es la capital Sucre y prácticamente nunca se habían visto en un festival ni en un cine y esto pasó este año. Tenemos muchas experiencias para comentar. Pero el proyecto después de proyectar un cine invisible, porque es el cine que no se conoce, no se sabe que existe, se dialoga mucho, niños, mujeres y se descubre mucha verdad. Acabamos de realizar las muestras itinerantes en coordinación con la nueva Universidad Indígena y de por si, las puertas se abrieron, porque este es un proyecto que ha nacido para el derecho a la comunicación y así nos comprendió la Amnistía Internacional, la Embajada de los Países Bajos en Bolivia, Movies That Matter y el Ministerio de Culturas, que es cine su apoyo que podemos trabajar y movilizarnos.

¿Cuales los mayores logros o satisfacciones?

No sé si como logro o como satisfacción, pero levantar una pantalla gigante de 9 metros de ancho por 6 metros de alto en el patio colonial de la facultad de derecho de la Universidad San Francisco Xavier ha muchos gustado y a otros a generado dolor de cabeza, pero que la imagen en movimiento hable es muy importante y si esta dice mucho, mucho mejor. Por ejemplo pudimos mostrar muy rápido las películas sobre el conflicto de Irak que sigue hasta hoy, pero la opinión publica sabe la verdad. La satisfacción es que después de 5 ediciones, hay un publico que nos conoce y nos espera cada año y durante el año, recogemos el mejor cine que defiende a la humanidad para presentarlo, mas algunas películas muestra que no dejamos de hacer: tenemos una en puerta que se llama Emancipación....

¿Que acciones están llevando adelante en la actualidad?

Hemos recibido la propuesta de donación del terreno de parte de Rafael Garcia de Accion Cultural Loyola para la cineteca que es de justicia de cine para los pueblos indígenas y una de nuestras acciones es hacer conocer el proyecto, difundirlo en festivales y llegar a la reunión de la red de festivales de derechos humanos para informar de todos los avances. La red que reúne a más de veinte festivales de todo el mundo ha decidido en su ultima asamblea respaldar la creación de este proyecto y al haber nacido con este respaldo, la UNESCO nos ha apoyado oficialmente desde año Y esto no se quedo ahí, la Mediateca de Tres Mundos esta desarrollando una plataforma de distribución de cine por satélite y como cineteca podremos contar con este soporte para poder llegar a las comunidades: se están creando las condiciones y una de ellas es el futuro satélite boliviano que se llamara Tupaj Katari.

¿Cuales son los desafíos respecto a la evolución del proyecto?

Muchos, entre ellos que la cooperación internacional nos comprenda que lo que estamos haciendo es parte de la justicia de cine, que el cine de todas las culturas se pueda producir y se pueda ver. Que a los cineastas se les haga verdadera justicia, porque son los que trabajan el placer y la defensa de nuestros ojos.

¿Cual es su sueño?

Preparar la reunión de los festivales de cine de derechos humanos en Sucre para el año 2011 y poder tener concluida para esa fecha la cineteca. Cumpliremos siete años del séptimo ojo, pero es pronto, pero es un sueño.

Mas detalles del proyecto www.festivalcinebolivia.org

Tags:

Comentarios

Enviar un comentario nuevo

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.